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Centro de yoga Ananda

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Rosales 191, B1704 Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Centro de yoga Gimnasio
9.4 (39 reseñas)

Análisis del Centro de Yoga Ananda en Ramos Mejía: Entre la Sanación y la Controversia

El Centro de yoga Ananda, ubicado en la calle Rosales 191 en Ramos Mejía, se presenta como una opción consolidada para la práctica de Yoga en la zona oeste de la Provincia de Buenos Aires. Con una trayectoria que, según testimonios de sus propios alumnos, se extiende por más de una década, ha logrado cultivar una base de practicantes leales y, al mismo tiempo, ha sido objeto de críticas significativas que apuntan directamente a su metodología de enseñanza. Este análisis se adentra en las dos caras de la experiencia que ofrece Ananda, basándose en la información disponible y las vivencias compartidas por quienes han pasado por su salón.

Los Beneficios Tangibles y la Experiencia Positiva

Un número considerable de alumnos destaca al centro como un espacio de transformación y sanación. Los elogios se centran mayoritariamente en la figura de Nelly, la directora y principal instructora, a quien describen como una profesional con un profundo conocimiento y una vasta experiencia en las disciplinas del Hatha Yoga. Los testimonios más impactantes provienen de personas que han experimentado mejoras notables en su salud física. Por ejemplo, se reportan casos de alumnos con condiciones cardiológicas preexistentes, como arritmias, que han visto una disminución en la frecuencia de sus episodios, un resultado que atribuyen directamente a la práctica constante y guiada en el centro.

En el ámbito traumatológico, los beneficios también parecen ser significativos. Alumnos con problemas crónicos de columna, como hernias discales lumbares y rectificación cervical, afirman haber encontrado un gran alivio. La práctica enfocada en las asanas (posturas) y en la búsqueda de una correcta alineación corporal ha sido clave, según sus relatos, para mejorar la postura general, reducir dolores de cabeza crónicos y aumentar la flexibilidad. Este enfoque en el yoga terapéutico parece ser uno de los pilares del centro, atrayendo a personas que buscan en el yoga no solo un ejercicio, sino una herramienta para mejorar su calidad de vida y gestionar dolencias.

Más allá de lo físico, los practicantes satisfechos también mencionan una notable disminución en sus niveles de estrés y ansiedad, un beneficio comúnmente asociado a la práctica de meditación y pranayama (ejercicios de respiración), que son parte integral de las clases. El ambiente del centro es otro punto fuertemente valorado. Se lo describe como un espacio amplio, tranquilo, agradable y bien equipado, funcionando como un verdadero refugio del ajetreo diario. La amabilidad de Jorge en la recepción también es un detalle mencionado que contribuye a una experiencia de bienvenida positiva.

Las Críticas al Método de Enseñanza

En el extremo opuesto, existe una corriente de opinión muy crítica que genera una visión completamente diferente del centro. Estas críticas, provenientes de ex-alumnos, coinciden en un punto central: el trato y la metodología pedagógica de la misma instructora, Nelly. La experiencia descrita por este grupo es de un trato autoritario, impaciente y, en ocasiones, brusco con el manejo del cuerpo de los alumnos.

Una de las críticas más severas, emitida por una persona que se identifica como profesional del yoga, califica la intervención pedagógica como "pésima". Se argumenta que la instructora no respeta los tiempos de evolución de cada practicante, tanto a nivel físico como psicológico. La acusación apunta a una supuesta tendencia a "manipular" las emociones y el cuerpo del alumno para forzarlo a alcanzar ciertas posturas, sin considerar las limitaciones o el proceso individual. Este punto es crucial, especialmente para quienes se inician en el yoga para principiantes o para aquellos con condiciones físicas que requieren un cuidado especial.

Esta percepción de un estilo de enseñanza rígido y poco empático es un factor determinante que ha llevado a algunos a abandonar el centro con una experiencia negativa. El sentimiento de no ser escuchado o de que el propio cuerpo no es respetado choca frontalmente con los principios fundamentales del yoga, que promueven la autoescucha y el respeto por los propios límites. Para un potencial cliente, esta es una advertencia importante: el estilo de enseñanza en Ananda puede no ser adecuado para todos, especialmente para aquellos que buscan un enfoque más suave, adaptable y centrado en el alumno.

Instalaciones y Aspectos Prácticos

El centro cuenta con una infraestructura que, como se mencionó, es muy bien valorada. Las fotos disponibles muestran un salón espacioso y luminoso, lo que facilita una práctica cómoda. Sin embargo, un aspecto a considerar es la disponibilidad horaria. El centro permanece cerrado los días miércoles y domingos. Los días de semana que ofrece clases de yoga tienen horarios partidos, principalmente por la mañana y por la tarde/noche. Los martes y viernes, la oferta se reduce a un único turno por la tarde, y los sábados solo por la mañana. Esta agenda puede ser un inconveniente para personas con horarios laborales poco flexibles o que buscan una mayor variedad de opciones para organizar su semana de práctica.

Horarios de Operación:

  • Lunes: 8:00–12:00, 18:00–21:00
  • Martes: 18:30–20:00
  • Miércoles: Cerrado
  • Jueves: 8:00–12:00, 18:00–21:00
  • Viernes: 18:30–20:00
  • Sábado: 10:00–12:00
  • Domingo: Cerrado

¿Es Ananda Yoga el Centro Adecuado para Ti?

El Centro de yoga Ananda de Ramos Mejía es un lugar de fuertes contrastes. Por un lado, se erige como un espacio donde muchos han encontrado alivio físico y mental, con resultados de salud comprobables y un ambiente propicio para la relajación y el bienestar. La experiencia y el conocimiento de su directora son innegables para este grupo de alumnos, que han logrado una conexión profunda con su método.

Por otro lado, las severas críticas sobre su estilo de enseñanza no pueden ser ignoradas. La percepción de un trato autoritario y una pedagogía que no se adapta al individuo es un factor de riesgo para quienes buscan un acompañamiento más personalizado y empático en su camino por el yoga. La decisión de practicar en Ananda dependerá en gran medida de la personalidad y las expectativas del practicante. Aquellos que busquen una disciplina rigurosa, directa y quizás más tradicional, podrían encontrar en Nelly a la maestra que necesitan. En cambio, quienes valoren un enfoque más permisivo, que priorice la autoexploración y el ritmo personal, podrían sentirse incómodos con el método que se describe en las críticas. Es recomendable, quizás, solicitar una clase de prueba para evaluar de primera mano si la filosofía y el estilo del centro se alinean con las necesidades y objetivos personales.

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