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Ashtanga Yoga Patricia Aballay

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Juan Ramírez de Velasco 675, C1414 AQM, Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Centro de yoga Gimnasio
10 (228 reseñas)

Ubicado en el barrio de Villa Crespo, el centro Ashtanga Yoga Patricia Aballay se presenta como un espacio dedicado exclusivamente a la enseñanza del método tradicional de Ashtanga Yoga. Este enfoque tan específico define en gran medida su identidad, atrayendo a practicantes que buscan una inmersión profunda en un linaje concreto, al tiempo que puede disuadir a quienes prefieren una oferta más variada de estilos yóguicos.

La Maestra y el Método de Enseñanza

El pilar fundamental de este shala (escuela de yoga) es, sin duda, Patricia Aballay. Las valoraciones de sus alumnos son unánimes y destacan su rol no solo como instructora, sino como una verdadera "maestra". Su enseñanza es descrita consistentemente como cálida, clara y profundamente respetuosa de los procesos individuales. Patricia ha viajado a Mysore, India, para estudiar directamente con la familia Jois, los creadores del método, y ha recibido la autorización Nivel II del KPJAYI, el instituto oficial, lo que representa uno de los mayores honores y validaciones dentro de esta tradición. Esta certificación asegura que la transmisión del conocimiento es fiel al linaje original, un factor de gran importancia para los puristas del Ashtanga Vinyasa Yoga.

Uno de los aspectos más elogiados es su capacidad para adaptar una práctica inherentemente rigurosa a las necesidades y posibilidades de cada persona. Esto permite que en una misma clase convivan tanto practicantes de yoga para principiantes como yoguis avanzados, sintiéndose ambos cómodos y desafiados. La metodología principal es el "estilo Mysore", una clase donde cada alumno realiza la secuencia a su propio ritmo, memorizándola progresivamente, mientras el profesor ofrece ajustes y guía personalizada. Este formato fomenta la autonomía y una profunda conexión con la propia respiración, pero requiere un compromiso de asistencia regular, idealmente de al menos dos veces por semana, para poder interiorizar la secuencia de posturas de yoga.

El Espacio de Práctica: El Shala

El entorno físico donde se desarrolla la práctica es otro de sus puntos fuertes. Descrito por los asistentes como un "pedacito de India en Villa Crespo", el shala es amplio, luminoso y con una atmósfera tranquila que invita a la introspección. Las fotografías del lugar muestran un espacio cuidado, con suelos de madera y una decoración minimalista que favorece la concentración. Un ambiente adecuado es crucial para una disciplina que integra cuerpo, mente y espíritu, y este centro parece cumplir con creces esa necesidad, proporcionando un refugio para desconectar del exterior y conectar con el trabajo interno que propone el yoga.

¿Qué Esperar de la Práctica de Ashtanga Yoga?

Para un potencial cliente, es vital comprender la naturaleza del Ashtanga Yoga. Es un sistema dinámico y físicamente exigente que consiste en series de posturas fijas, sincronizadas con una técnica de respiración específica llamada pranayama Ujjayi. La práctica constante de estas series, conocidas como "Yoga Chikitsa" (Yoga Terapia) en su primer nivel, busca desintoxicar y alinear el cuerpo. Los beneficios del yoga en este estilo son numerosos: desarrolla notablemente la flexibilidad y fuerza, mejora la resistencia cardiovascular, calma la mente a través de la concentración en la respiración y el movimiento, y fomenta una gran disciplina personal. Sin embargo, su intensidad no es para todos. Quienes busquen una práctica puramente relajante o restaurativa podrían encontrar el Ashtanga demasiado vigoroso, al menos al principio.

Aspectos a Considerar: Las Posibles Desventajas

A pesar de su impecable reputación y la alta calidad de su enseñanza, existen factores objetivos que un interesado debe sopesar antes de inscribirse.

  • Falta de Accesibilidad: Un punto crítico y una barrera insalvable para algunas personas es que el establecimiento indica no tener entrada accesible para personas en silla de ruedas. Esta es una limitación importante que reduce su inclusividad.
  • Especialización Extrema: La dedicación exclusiva al Ashtanga Yoga es una fortaleza para quienes buscan esta práctica, pero una desventaja para los que desean explorar otros estilos como Hatha, Vinyasa Flow o Yin Yoga. El centro no ofrece esta variedad.
  • Compromiso Requerido: El método Mysore, para ser efectivo, demanda constancia. Desde la escuela se recomienda un mínimo de dos clases semanales, y se aclara que para principiantes es un requisito tomar al menos 8 clases mensuales. Esto puede no ajustarse a personas con horarios muy cambiantes o que prefieren un enfoque más casual y de clases sueltas.
  • Tradición y Reglas Específicas: La adhesión a la tradición implica seguir ciertas normas, como no practicar en días de luna nueva y luna llena. Si bien esto es parte integral del linaje, puede resultar extraño o inconveniente para quienes no están familiarizados con estas costumbres.
  • Inexistencia de Clases de Prueba para Principiantes: La política del shala es que los principiantes pueden presenciar una clase antes de comenzar, pero no participar en una clase de prueba. Esto puede ser un obstáculo para quienes necesitan experimentar la práctica en su propio cuerpo antes de comprometerse con un abono mensual.

Información Práctica y Logística

El centro se encuentra en Juan Ramírez de Velasco 675, en un segundo piso. Ofrece un amplio rango de horarios de lunes a viernes, con bloques por la mañana, al mediodía y por la tarde-noche, además de un horario los sábados por la mañana, permaneciendo cerrado los domingos. Esta distribución horaria ofrece bastante flexibilidad para adaptarse a diferentes rutinas laborales. La estructura de aranceles está claramente definida en su sitio web, con opciones de abonos mensuales para 4, 8, 12 clases o un pase libre, con descuentos por pago en efectivo. Es importante destacar que la clase suelta se ofrece únicamente a practicantes que ya conocen el método.

Final

Ashtanga Yoga Patricia Aballay no es un gimnasio de yoga genérico, sino una escuela de yoga tradicional con un propósito muy definido. Su mayor activo es la autenticidad y la profunda dedicación de su fundadora, una maestra certificada internacionalmente que garantiza una enseñanza de alta calidad y fiel al linaje. El espacio es ideal y la comunidad parece ser sólida y comprometida. Es una opción excelente para quienes deseen iniciarse o profundizar seriamente en el camino del Ashtanga Yoga, buscando una transformación física y mental a través de la disciplina y la constancia. Sin embargo, no es el lugar adecuado para quienes buscan variedad de estilos, una práctica casual sin compromiso, o para aquellos que requieran instalaciones con accesibilidad universal. La decisión de unirse dependerá enteramente de si las fortalezas del centro se alinean con las metas y necesidades personales de cada practicante en su búsqueda de bienestar.

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